
Valoración realizada por un especialista idóneo, con criterio clínico y enfoque ético.

Atención reservada y respetuosa del manejo de su información personal y clínica.

Determinación del estado emocional, cognitivo y conductual según la evaluación realizada.

Certificado emitido de acuerdo con la finalidad del trámite y la valoración efectuada.